Diana y Sara, un amor como ningún otro... Y una celebración para nunca olvidar

Diana y Sara, un amor como ningún otro... Y una celebración para nunca olvidar

La boda igualitaria de Sara y Diana fue sencilla y significativa; un momento mágico vivido también bajo la lluvia. Mira cómo lograron tener una boda inolvidable.

Diana y Sara, un amor como ningún otro... Y una celebración para nunca olvidar
  • Real weddings
  • Lesbian
  • Boda íntima
  • 2019
  • Antioquia

Diana y Sara trabajaban en el mismo consultorio médico. Allí se conocieron, se vieron por primera vez, y se enamoraron, casi a primera vista; Diana nunca creyó en el amor a primera vista, pero con Sara sentía una conexión interesante que la cautivó cuando hablaban, sin saber que la otra también guardaba un sentimiento. Incluso sucedió un malentendido que hizo a Diana pensar que Sara estaba casada, pero no era así, ella hubiera querido tener un letrero en la cabeza que dijera ¡que le gustaban las chicas y nada más!

guardarFoto: Juan Arango
Foto: Juan Arango

Diana se sorprendió al saberlo, le encantó que así fuera, así que poco después acordaron almorzar juntas… allí por primera vez se conocieron mejor; la conexión fue tan fuerte, que no se separaron nunca más después de ese día. Pasaban tiempo juntas, todo el que podían, a pesar de sus largos turnos de trabajo como médicas… quince días después de ese almuerzo, se hicieron novias. Fue mágico.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

“Aprendí a partir de allí que el amor a primera vista sí existe”, afirmó Diana enamorada… quizá tendrían toda una vida para conocerse y construir una relación, pero el ritmo que estaban viviendo era diferente en ellas, no querían perder ni un segundo… tan solo unos meses después comenzaron a vivir juntas. Diana tenía dudas respecto a la decisión tan apresurada, pero Sara le escribió una frase que la ayudaría a decidirse, “la vida se define por las oportunidades, incluso las que perdemos”.

guardarFoto: Juan Arango
Foto: Juan Arango

Llevaban varios meses de relación, cuando hicieron su primer viaje juntas a Mompox; fueron a ver a Andrés Cepeda en concierto, una experiencia muy romántica y bella. Después de esa noche, Sara le pidió a Diana que se casara con ella, se hicieron el compromiso de estar juntas siempre y con tiernos anillos de filigrana simbolizaron su amor.

guardarFoto: Juan Arango
Foto: Juan Arango

¿No te quieres perder las últimas novedades para tu boda?

Suscríbete a nuestra newsletter

Aún sin embargo, Diana no se lo creía, no creía que fuera en serio aquello de “casarse”, su subconsciente quizá no lo veía en serio. Reunidas con sus amigas, volvió a preguntar frente a ellas si de verdad se iban a casar. Sara llegó a sentirse ofendida, ¡claro que era cierto! Luego que lo aclararon, se convirtió en una divertida anécdota.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

La mejor amiga de Sara que vive en Alemania, les ayudó a configurar un rito muy bonito de unión simbólica para realizar con su familia más cercana, y que tuviera un significado bello e importante para las novias. Como deseaban que alguien querido para ambas oficiara la ceremonia, se dieron a la tarea de buscar una fecha para casarse en la que su amiga de Alemania pudiera llegar a Colombia. Así que organizaron un 25 de marzo para llevar a cabo el día que marcaría un antes y un después… el día de su boda.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

La boda fue planeada por Sara Carrascal y su empresa Deco PlannerEncontraron en esta wedding planner una mujer comprometida y feliz de gestionar todo lo necesario y más, para lograr que este día fuera simplemente perfecto. Además, fue quien les ayudó a contratar lo necesario para la recepción, la fiesta y la ceremonia.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Habían buscado con su wedding planner, un espacio en Llano Grande para celebrar el gran día. Sin embargo, no lograban encontrar alguno que cumpliera con sus expectativas… pero gracias a la gestión de Sara, las novias pudieron encontrar una bella finca en Guarne para celebrar la boda. Cuando la vieron, las novias amaron el espacio y se decidieron por éste. “Sin su ayuda no hubiera sido posible”, agregaron.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Llegó el gran día, y el lugar fue acondicionado para una boda igualitaria inolvidable. La wedding planner gestionó todos los detalles para que el matrimonio tuviera un estilo rústico con bancas de madera y una carpa para recibir a los invitados. Junto a su equipo de floristas, Sara Carrascal se encargó de toda la decoración y detallitos que la hicieron aún más hermosa.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada
guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Sara y Diana lucieron hermosos vestidos de novia de Gloria Rodríguez, y un maquillaje que les quedó perfecto para la ocasión, a cargo de una de las mejores, Manuela Pino.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

El anhelado día llegó, y con éste un sol maravilloso… sin embargo, vendría por la tarde la lluvia, de hecho llegó a la hora de la ceremonia que se oficiaría al aire libre. La planeadora de Deco Planner, tuvo el tacto para comunicar esto a las novias y ofrecerles un plan B, con una carpa.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada
guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Las novias soñaban con su boda al aire libre, y así ser haría realidad. Así que Sara, la wedding planner se encargó de gestionar de manera asertiva para que se hiciera al aire libre, aún bajo la lluvia.

Era el sueño de las enamoradas, y así fue… con ayuda de paraguas y el personal contratado, se llevó a cabo la unión matrimonial al aire libre, disfrutando de una hermosa llovizna; sus invitados participaron con alegría del ritual simbólico.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Por fortuna, tuvieron a Julieta Posada y Juan Arango pendientes de registrar todos los detalles. Con su talento y amor por la fotografía, retrataron los sentires únicos de tantos momentos, guardaron los recuerdos para todos los años venideros. Sus amigos más queridos las apoyaron… así que con ayuda de su amiga María Isabel, vivieron una ceremonia muy sentida e íntima, utilizando los cuatro elementos del universo.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

La tierra, representaba a sus padres, ya que eran la raíces que siempre formarían parte de sus vidas. El agua, simbolizaba a sus amigos, quienes con su frescura aliviarían aquellos momentos de dificultad, para dar un consejo oportuno y ayudarles a formar su hogar. El fuego significaba el amor, la pasión que las unía sobre todas las cosas y el aire, simbolizaba la deidad superior, el universo, la energía que todo lo abarca y las une.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Dijeron sus votos cada una frente a sus seres queridos, los cuales fueron naturales y espontáneos, además de comprometidos y conmovedores. Encendieron una velita y juntos oraron por la nueva familia; fue absolutamente especial, se sintieron desde el corazón y el espíritu, casadas, como esposas para siempre.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada
guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Luego disfrutaron de una recepción muy íntima. Desde siempre, ellas quisieron celebrar algo realmente significativo, así que organizaron una cena sin licor, lo cual fue para ellas la mejor manera de vivir y recordar el significado de este día. El mneú estuvo a cargo del equipo de Dulces y Salados, el cual encantó a los invitados.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

La torta de bodas, fue hecha por los expertos del arte dulce de Sabores del Ayer. Disfrutaron de una mesa de frutas, un éxito total porque todos disfrutaron y que además decoró el espacio de una manera muy original.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada
guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Diana y Sara recuerdan este día con mucha ilusión. Fue realmente todo muy especial, la compañía, la ceremonia, el sentirse que estarían unidas para siempre, el apoyo de sus amigos y familia fue lo máximo.

guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada
guardarFoto: Julieta Posada
Foto: Julieta Posada

Se fueron de luna de miel para Sabzurro. Pasaron varios días espectaculares rodeadas de una playa íntima y perfecta para la tranquilidad que buscaban. Su unión hoy sigue siendo fuerte y mágica, pasan con alegría cada momento juntas, trabajan en lo que aman, la medicina, y se ven felices viviendo el camino de la vida, siempre y cuando vayan tomadas de la mano. ¡En Zankyou esperamos que así siga siendo por muchos años más!

Planeación y decoración: Deco Planner| Wedding planner: Sara Carrascal | Vestidos de novia: Gloria Rodríguez | Maquillaje: Manuela Pino | Torta: Sabores del Ayer | CateringDulces y Salados | Fotografía:  Julieta Posada y Juan Arango | 

Contacta con las empresas mencionadas en este artículo

Juan Arango Fotógrafo Fotógrafos bodas