La misión de las fotografías de boda de La Máquina del Tiempo

¡Esa es la sonrisa que estaba buscando! Descubre el excelente trabajo de este gran equipo de profesionales.

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El fotógrafo está buscando una sonrisa. Para poder verlo, tienes que poner mucha atención, no le gusta que lo vean. O al menos eso es lo que dirán los fotógrafos de La Máquina del Tiempo. Desde que trabajaba en España, donde aprendió la fotografía en una hermosa experiencia de vida, su fundador aprendió que las fotos deberían ser orgánicas, simplemente surgir y que su trabajo era estar listo para capturarlas. Solo podía existir una forma para conseguirlo: escondiendo el temible lente, haciéndolo invisible para los ojos que podrían dejar de arquearse durante las sonrisas si eran conscientes de su presencia.

Así que ahora, en medio de la boda, casi no lo ves. ¿Crees que podrías descubrirlo fácil cuando el flash explote? Error. A estos fotógrafos no les gusta usar luces artificiales, a menos de que sea absolutamente necesario. Por eso es que sus fotos, todas las que ves en esta galería, tienen casi todas un color diferente. Por eso unas rebosan alegría y otras se colorean de dramatismo. Por eso cada sesión es verdaderamente única: es que la luz natural y el comportamiento natural, no te pueden dejar algo diferente. Con la luz de que dispone y su cámara, el fotógrafo sigue buscando la sonrisa.

La novia sonríe en la ceremonia y llora, el toma la foto, pero esa no es la sonrisa que está buscando. El novio sonríe al recibir la bendición de su padre, pero esa tampoco es la sonrisa que está buscando, ni la que se escapa en medio de un abrazo de amigas, ni las miles que quedaron registradas en la preboda. Luego de imprimir el álbum, el fotógrafo se va para la casa de la novia, le muestra el photobook, ella lo mira, los ojos se le llenan de lágrimas, pasa página tras página y al final lo mira: tiene una sonrisa gigante en la cara y le da las gracias. Esa es la sonrisa que estaba buscando. No la guarda sino en su memoria y satisfecho, vuelve a su casa.